MONGBWALU, RD Congo.- A diferencia de otros habitantes de Mongbwalu, en el corazón del devastador brote de ébola en el este de República Democrática del Congo, Laureine Sakiya cree en la existencia del virus que ya ha matado a varios vecinos. “La enfermedad existe”, afirma esta mujer de 26 años, en desafío a la negación de quienes la consideran una “afección mística”. Lo que no existe es una vacuna o tratamiento para la cepa Bundibugyo, que ha provocado esta 17ª epidemia de ébola en el vasto país centroafricano.
Las medidas para intentar contener el brote se limitan a los gestos de barrera y a la detección rápida. Una vacuna estará lista para finales de año, afirmó el director de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, la agencia sanitaria de la Unión Africana.
Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en 220 el número de muertes sospechosas por el brote, 10 de ellas confirmadas. La cifra de contagios supera los 900 casos.
Cómo se combaten los contagios de ébola en el Congo en medio de la ola de violenciaLa agencia de salud de Naciones Unidas advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo es “extremadamente grave” y preocupa por la rápida propagación de una cepa para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos. La alerta ya alcanzó a varios países de África y también activó protocolos sanitarios en Europa. El foco se centra en la región de Ituri, en el noreste, donde décadas de abandono y de conflicto han alimentado la desconfianza hacia el Estado congoleño. Con la epidemia actual, la reacción de la población se mueve entre las críticas a la respuesta del gobierno y la negación de la enfermedad.
Alerta mundial por el ébola: la OMS advirtió que el brote avanza más rápido de lo esperadoBuscadores de oro y vendedores ambulantes cruzan esta región convulsa y rica en minerales. Motos cubiertas con barro llevan gente entre la ciudad de Mongbwalu, a unos 100 kilómetros de Uganda y a 200 kilómetros del inestable Sudán del Sur.
En el espacio de varias semanas, el brote se ha propagado a varias provincias cercanas y ha llegado a Uganda, lo que llevó a la OMS a declarar una emergencia internacional.